Mi refugio

Había una vez una estrella medio abandonada en mitad del cielo. Era como una de esas parcelas en mitad de la nada que se venden por dos duros porque no tienen nada cerca y parecen un desierto.

Desde que nació, la estrella se mantuvo deshabitada. Nadie se fijaba en ella, nadie le pedía deseos y mucho menos se acercaba a visitarla. Pero una noche de otoño las cosas cambiaron, una chica que había perdido el sueño por algún rincón de su cama, decidió abrir las ventanas, desplegar las alas y echar a volar.

En su viaje nocturno la deslumbraron meteoritos, estrellas fugaces y constelaciones enteras. Vivió más de mil historias que la dejaron exhausta y en medio de ninguna parte encontró un lugar donde reponerse. La estrella perdida. Donde sube todas las noches a refugiarse del día a día.

lunes 14 de diciembre de 2009

No mamá, no deja de llover. Pero me gustaría...

El próximo que me mente al bendito dios del trueno, le mando a que le parta un rayo. Porque ya tengo suficiente con sufrir este clima como para encima tener que hablar de ello.

Si Señor: que el agua aquí cae del cielo como si Dios, los angeles y todo el santoral estuvieran regando.
Si Señora: el viento sopla como si fuese a levantarnos del suelo.
Y sí profesor: la niebla es parte del paisaje más que cualquier mítico parque con estatua imperial incluída.
También, si amiga: el frío es sin lugar a dudas lo peor de todo... Con este aire helado tengo los pulmones congelados y la nariz como la de Rudolf, pero a dos patas y sin cascabel en el cuello.

Ahora te entiendo mejor que nunca Andrés, no hay bufanda kilométrica suficiente para este frío polar...

Necesito que me calienten el cuerpo a cálidos susurros, desde la punta del pie hasta la nuca. Desde el "Hola" hasta el "Quiero quedarme aquí eternamente".

you’releavingmewithwordsunspoken
Mika - Rain